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Por qué rechacé 100.000€ al año

Esta mañana mientras estaba preparándome para salir al campo con las perras, ha sonado el móvil.
 
Era Arturo.
 
Arturo fue mi jefe en una gran multinacional para la que trabajé como informático.
 
«Otra vez…» he pensado.
 
Arturo me ha llamado 3 veces en el último año para ofrecerme su antiguo puesto como Director Técnico para toda Europa.
 
La última vez que me llamó, acababa de cerrar un proyecto y reactivar mi academia online de informática que tenía en segundo plano.
 
Me ofrecieron 60.000€ al año.
 
Les dije que no.
 
«Que pasa Manuel, ¿cómo va todo?»
 
Nos hemos pasado 5 minutos hablando del Covid y de «lo bien que lo llevamos».
 
«Bueno Arturo, al grano que te conozco. ¿Qué me vas a ofrecer?»
 
«Mira Manu. Te queremos a ti y después de varios meses de correos con los de arriba, he conseguido una oferta que no me vas a poder decir que no».
 
«100.000€ al año + bonus».
 
Silencio.
 
En ese momento he mirado por la ventana.
 
Las montañas a un lado, las vacas a otro, el gallo a lo lejos… Y paz, mucha paz.
 
«Arturo tío… que no es por dinero. No aceptaría el puesto ni por 1 millón de euros al año».
 
«Pero como puedes rechazar este pastizal con la que está cayendo».
 
«Pues precisamente con la que está cayendo, lo último que haría sería vender mi vida a una multinacional a cambio de Ceros en mi cuenta para gastármelos en cosas que no necesito».
 
«Estás como una cabra».
 
Esto último ya lo ha dicho medio ofendido.
 
Sé que ni Arturo ni el 99% de las personas lo entienden, pero MI LIBERTAD NO ESTÁ EN VENTA.
 
Ni por todo el oro del mundo.
 
Hace 5 años esa llamada me habría hecho la persona más feliz del mundo.
 
Mi ambición era conseguir un puesto de prestigio y un status de «puto amo», regado por un coche de no menos de 200 caballos y una cuota de más de 1000€, una casa en la playa para los 22 días laborables que tendría libres al año y el chalecito en Conde Orgaz. Ambos con su buena hipoteca a 30 años.
 
Pero hace tiempo que vencí a mi Ego y encontré mi verdadero camino.
 
Ojo, el mío.
 
No el de otro, ni el tuyo.
El mío.
 
Para otro, ese camino será una bendición y a mi me parece estupendo, pero yo no lo quiero.
 
Y no es que mi vida sea sencilla y me sobre el dinero, pero es infinitamente mejor que cuando me sobraba.
 
Porque soy libre.
 
Hoy estoy aquí, mañana allí, y si quiero trabajar trabajo, y si no descanso.
 
Y hoy hace bueno así que cojo a las perras y nos vamos a pasear por el pantano mientras escucho temazos House que me dan un buen rollo tremendo.
 
Sin hora, sin prisas, sin jefes.
 
Viviendo.
 
No pretendo convencer a nadie de que tiene que dejar su trabajo bien pagado, en el que le dan vacaciones 30 días al año, (15 obligatorios en Agosto) y que le paga su hipoteca que le ata durante 30 años. Si a ti te gusta y te sirve, me parece cojonudo.
 
Probablemente cuando un lanzamiento no salga bien, un curso no tenga los alumnos que esperaba, o tenga que aceptar dar una formación en una empresa que no me apetece nada porque voy justo ese mes, me acordaré de los 100.000 pavos que me ofreció Arturo.
 
Pero seguro que si miro por la ventana y veo las montañas al fondo, las vacas a un lado y el gallo del vecino cantando a lo lejos, se me pasa.
Así soy yo. Es lo que hay.
 
El dinero no da la felicidad, solo te la quita cuando te falta.
 
Y no. Por mucho que te lo repitan, con un mercedes, un chalet en la playa y varios ceros en la cuenta, no tiene porque verse mejor la vida.
 
No es más feliz el que más tiene, si no el que menos necesita.
PD: Hoy tocaba excursión con un grupito de perros por el pantano de Riaño, León, a unos 20 minutos de casa.
Manuel Serrano

Manuel Serrano

Emprendedor desde 2007 y Hombre Orquesta de manual. Desde que descubrí que mi "problema" con tener que hacer y aprender de todo, se llama "Emprendedor Multidisciplinar", soy mucho más feliz. Adicto a la formación Online. Practico el minimalismo, aunque menos de lo que me gustaría. Si no me pillas trabajando, probablemente estoy en la montaña con mis perras. Humor & Música es mi segundo apellido (Es Compuesto) y Libertad el primero, por eso me encantan los Negocios Online y el Marketing Digital.
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4 comentarios en “Por qué rechacé 100.000€ al año”

  1. No sabes cómo te entiendo! Poca gente a mí alrededor entiende que no necesito facturar más y más sino mejor y mejor. Mejores clientes y mejor calidad de vida. No quiero más, quiero mi paz y mi libertad.

    A mí me parece que has hecho estupendamente. 😉

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    • Así es. Entenderlo lleva mucho años (el que lo consigue), pero una vez que abres los ojos… la vida se ve de otra manera. ¿Se nota que somos VAMers eh? jejeje

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  2. Yo también he estado en posiciones parecidas. Es una reflexión muy interesante. Cada vez somos más los que NO cambiamos nuestro tiempo por dinero, y esto hace elevemos el nivel de todos como trabajadores independientes. Básicamente estamos diciéndole al mundo: no nos interesa el dinero, nos interesa la libertad. No nos interesa lo material, nos interesan las experiencias. No queremos un trabajo, queremos propósito. Queremos tiempo en familia y con amigos, queremos experiencias significativas. Queremos vivir la vida bajo nuestros términos. Queremos renunciar al viejo paradigma de “crecer por crecer”.

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