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el dilema de las redes sociales

El dilema de las Redes Sociales – Documental – Crítica y Opinión Personal

Hoy quiero hablarte sobre un documental que he visto y que me ha gustado bastante: «El dilema de las redes sociales» de Netflix (o «The Social Dilemma» in inglis).

De antemano debo decirte que soy un consumidor hardcore de documentales de este tipo y tengo ya cierto bagaje con ellos, por lo que hay ciertos patrones que soy capaz de detectar muy rápido.

Uno de ellos es algo de lo que habla precisamente el documental y es que todos te cuentan las cosas como el director ve. Ahora entenderás por qué digo que de esto habla precisamente el documental.

También quiero decirte que no soy nada objetivo al hablar de este tema, porque odio las redes sociales. Me han hecho mucho daño pero también me han hecho ganar dinero y las necesito para trabajar (o eso me repito cuando quiero dejarlas), por lo que este documental me ha tocado especialmente, aunque no me haya dicho nada que no supiera ya.

Y por último, antes de meternos en vereda, decirte, que al menos en España, el documental está doblado al castellano.

 

Resumen del documental «El dilema de las redes sociales»

 

La base del documental es simple y clara:

Las redes sociales están pensadas para engancharnos y así poder mostrarnos más publicidad y que los accionistas se forren con ellas. Y para que te lo creas del todo, reúnen a los que las han creado o han colaborado en hacer que esto sea así, para entonar el mea culpa y ponernos sobre aviso.

¿ Y quienes son estos personajes que han cambiado más tu vida que cualquiera de tus ex?

Pues el coocreador del botón de me gusta (I like) de Facebook, el exdirector de Pinterest, un exingeniero jefe de producto de Twitter, un exdirector de monetización de Facebook o el creador del «Recomendado para ti» de Youtube.

Vamos que así de antemano, es gente a la que me apetece escuchar porque seguro que me cuentan algo interesante.

Lo chulo del documental es que tiene parte de documental y parte de película dramatizada (un poco en exceso) con actores que simulan lo que nos pasa con el uso de las redes sociales en tono medio humorístico medio dramático.

Sigue la típica estructura de documental, donde al principio sueltan la bomba con algunas reacciones a preguntas comprometidas, luego desarrollan el problema, después se meten de lleno en lo feo del asunto y acaba con un aire positivo de que todo va a salir bien (luego te daré mi opinión al respecto).

No me quiero andar por las ramas, así que te diré que el trasfondo del título (el dilema de las redes sociales), es como te puedes imaginar, que se crearon para algo bueno, pero a día de hoy, tienen muchas cosas malas.

De ahí el dilema.

Nada nuevo bajo el sol.

El tema es que nos explica de manera científica, como las redes sociales están afectando a todas las personas, pero en especial a los jóvenes.

Problemas de ansiedad, inseguridad, deformación de la realidad… Cosas que si ya son duras para una persona adulta, para un adolescente no te quiero ni contar.

Luego ya se mete en vereda y ahí es donde la cosa se pone más seria.

Si no te dedicas a temas de redes sociales, a lo mejor te sorprende saber que Facebook, Instagram o Google, no te muestran lo mismo que a otras personas y ni siquiera te muestra todo lo que tu quieres.

Es decir, puede que sigas a 500 personas, pero solo te muestra el contenido que suben 40. Y además te va a mostrar una serie de contenido random y anuncios que ellos creen conveniente.

Esto antes no era así, pero desde hace unos años, es tal cual.

¿Cuál es el principal problema?

Que hay una cosita que se llama algoritmo, que es el que decide qué, cómo y cuando te lo enseña. Un algoritmo que tiene millones de datos sobre ti que ni te imaginas y que está programado para hacerte adicto a las redes sociales.

Más tiempo en redes, más publicidad.

Más publicidad, más dinero.

Fácil y sencillo.

El documental también explica como no somos conscientes del nivel de adicción que tenemos a las redes sociales, correo, teléfonos y demás tecnología actual.

Y luego ya se pone tenso…

 

Las fake news, algoritmos y el problema de la Polarización

 

La persona que más habla en el documental, Tristan Harris, presidente y cofundador del Centro de Tecnología Humana y que anteriormente trabajó como especialista en ética del diseño en Google, se pone serio para hablar sobre algo que la verdad a mi me lleva atormentando algún tiempo.

Parte de una premisa que casi todo el mundo conoce:

Si el producto es gratis, el producto eres tú.

Y en este caso, el producto son tus datos y lo que hacen con ellos.

Hace unos años todo esto nos daba un poquito igual. Eramos conscientes de que Google, Facebook y demás compañías, usaban nuestros datos para mostrarnos publicidad. Lo aceptábamos a cambio de tener un montón de servicios hiperchulos y gratis como Maps, Gmail o Facebook en sí mismo.

El problema es que desde hace unos años, estos datos se han usado para incluso cambiar el resultado de unas elecciones ( las de los Estados Unidos nada menos) o provocar el sí del Brexit.

¿Cómo?

Pues enseñándote solo las cosas que ellos creen oportunas.

¿Quienes son ellos?

Los anunciantes.

Ah pero los anunciantes da igual porque son empresas.

Mentira.

El Gobierno Ruso, puede ser perfectamente un anunciante.

Podemos o el Partido Popular, partidos políticos españoles, pueden ser anunciantes.

Y ahí el documental es donde explica que a día de hoy existen 6 fake news por cada noticia real y que es muy fácil hacer creer a las personas que una noticia falsa es verdadera. Y no solo eso, pueden hacerte pensar que algo como el covid no existe o que la tierra es plana, y no te va a quedar mas cojones que creértelo, porque solo te van a enseñar las noticias que van a reafirmar lo que tú piensas.

Cuando digo van, en realidad el que hace esto es por un lado el algoritmo y por otro los anunciantes, aunque si soy sincero no he visto anuncios sobre temas políticos. Pero claro, vete a saber si Facebook te muestra como contenido orgánico y no de pago, algo que en realidad es de un anunciante.

El caso es que todo esto provoca que la situación mundial cada vez sea más tensa, porque a las personas nos están extremizando o polarizando y además sin darnos cuenta. Porque si tu solo ves noticias que te dicen que la tierra es plana, pues llega un momento que lo vas a pensar. Probablemente tú no, pero si esto lo compartes en grupos conspiranoicos, a más de uno enganchen.

 

La conclusión del documental

 

Como te puedes imaginar, todo esto hace que «El dilema de las Redes Sociales», más que dilema, sea un problema gordo.

Y es un problema gordo porque no hay ningún tipo de regulación sobre el tema de los datos o lo que pueden hacer con ellos ( siempre que no se den a terceros claro).

Y también es un problema, porque según el documental, pasan 2 cosas: No hay límites sobre lo que estas empresas guardan de nosotros y casi nadie entiende que hacen los algoritmos por dentro. Ni siquiera los que los han creado (en este punto hace referencia a Terminator y la rebelión de las máquinas como algo ficticio que en realidad ya ha pasado).

Todos comentan que cuando crearon las herramientas, jamás pensaron que se iban a convertir en algo tan destructivo.

Por ejemplo cuando crearon el botón de «Me gusta (I like)», lo hicieron con la mejor fe del mundo y nunca pensaron que pudiese acabar creando problemas de ansiedad, inseguridad e incluso suicidios en las personas.

Al final, los colaboradores que salen en el documental llegan a la conclusión, de que si no ponemos límites a todo esto, podemos llegar incluso a acabar en una guerra civil (en EEUU, que es donde pasa siempre todo, ya sabes).

A la pregunta final de, «¿podemos ponerle solución?», Tristan Harris responde: «No tenemos más remedio».

 

Mi opinión sobre el documental «El dilema de las redes sociales»

 

La verdad es que me ha gustado y mucho, porque es un tema que me lleva interesando desde hace mucho tiempo, que ya lo he estudiado antes, que me preocupa y con el que estoy de acuerdo en casi todo lo que dicen en el documental.

A nivel audiovisual, me parece de lo mejorcito que puedes encontrar en el catálogo de documentales de Netflix.

De 10.

El uso de la parte dramatizada, aunque al final pierde un poco el sentido y se difumina entre el drama y el humor, le da un toque muy chulo y sobre todo lo hace ameno y fácil de digerir para todos los públicos, que al final es un poco lo que pretende en todo momento.

Todos los que hablan son autoridad en el tema, porque entre otras cosas son los que han creado «el problema», sin saber ni siquiera que era un problema, y es curioso que alguno hasta sea víctima de su propia creación.

Ahí es donde creo que reside la mayor fuerza de este documental. En hacerte ver que hasta sus creadores están totalmente acojonados con lo que han creado y por eso ya no trabajan en esas empresas.

Puede que sea un poco alarmista, pero como consumidor de este tipo de documentales y conocedor de las técnicas del storytelling, debo decir, que si no hay alarma, no hay documental, por lo que me parece que no se pasa en exceso de alarmista.

Punto justo (y necesario).

Lo que no me ha terminado de convencer es el final.

Te ponen de los nervios y al final es como…, bah, todo está bien.

Eso… no me ha convencido.

¿Te lo recomiendo?

100%.

Este, y si no lo has visto, The Great Hack, donde hablan sobre como la empresa Cambridge Analytica , consigue cambiar el rumbo de unas elecciones o del brexit.

 

 

Que opino yo sobre el trasfondo del documental

 

Me acojona y mucho este tema.

Yo no soy un gran fan de las redes sociales, pero las sufro y las disfruto como uno más.

Me doy cuenta de que me tienen enganchado de tal manera que muchos días cuando me voy a acostar a la 1:00, consulto el móvil y sin darme cuenta son las 3:00.

También me doy cuenta de la cantidad de veces al día que las abro en el móvil casi sin darme cuenta y aunque no haya nada que ver.

Es casi ya un TIC.

Me levanto cada día y lo primero que hago es mirar el móvil.

Lo último que hago antes de acostarme, es mirar el móvil.

Cuando estoy viendo una serie, la interrumpo 4 o 5 veces, teniendo a veces incluso que rebobinar, por culpa de mirar el móvil.

En el ordenador cuando estoy trabajando, mi atención es tan sumamente baja, que soy capaz de estar leyendo un artículo de 500 palabras y entre medias haber pasado por 20 páginas más.

No sufro por subir una foto sin filtros (no los uso), ni porque mi imagen sea perfecta en las redes sociales, pero mentiría si dijera que no reviso varias veces los likes que tiene una publicación después de subirla.

Y también me preocupa mucho, pensar que mi forma de pensar, se está viendo totalmente condicionada por lo que Facebook o Google quiere mostrarme sobre un tema.

Me preocupa estar totalmente equivocado con el tema del Covid, o incluso plantearme que si tantos cazurros piensan que la tierra es plana, a lo mejor hay que echarle un vistazo.

Me preocupa mucho.

Por eso durante el Mes de Junio decidí desinstalarme todas las aplicaciones de redes sociales del móvil y solo entrar a Facebook por temas de trabajo (para controlar alguna Fan Page y un grupo que tengo), a través de un perfil vacío.

Salvo por un par de veces que subí 2 publicaciones y aproveché para cotillear un poco (no pude reprimirme), cumplí, y la verdad que los resultados fueron muy esclarecedores.

Pasada la primera semana, en la que tuve un monazo bestial y consultaba el móvil cada 2×3, pude reducir tanto los impulsos por coger el móvil, como la ansiedad que me estaban generando las redes sociales (sobre todo por el tema del Covid).

No las eché casi en falta y deje de preocuparme por muchas cosas y centrarme más en mí.

Lo que si que me ha hecho «gracia», es ver que el propio Tristan Harris, tiene Fanpage de Facebook y la ha utilizado para promover el documental, aunque cierto es que una fan page no es un perfil, pero para tener Fan Page, tienes que tener perfil (aunque puede estar vacio, como el que usé yo durante un mes para entrar a mis Fan Pages).

Pero resulta curioso, ver que por mucha queja que haya sobre las redes sociales, tienen un poder innegable para hacer llegar productos y servicios a posibles clientes.

Y ahí es donde está mi principal dilema sobre el tema.

No voy a explayarme con este tema, porque he decidido volver a repetir el experimento pero de una forma más bestia y durante más tiempo, así que si te quieres enterar de los resultados, suscríbete al final de este artículo y te iré contando todo al respecto.

Y si te interesa el tema, te recomiendo que veas esta charla TED de la gran Maggie Rojano, experta en Redes Sociales, licenciada en Marketing y estudiante de Psicología, que habla precisamente sobre la adicción a la tecnología.

Muy chulo e interesante.

Así que si tienes Netflix, te recomiendo que veas «El dilema de las Redes Sociales» y me cuentes tu opinión al respecto en los comentarios.

Manuel Serrano

Manuel Serrano

Emprendedor desde 2007 y Hombre Orquesta de manual. Desde que descubrí que mi "problema" con tener que hacer y aprender de todo, se llama "Emprendedor Multidisciplinar", soy mucho más feliz. Adicto a la formación Online. Practico el minimalismo, aunque menos de lo que me gustaría. Si no me pillas trabajando, probablemente estoy en la montaña con mis perras. Humor & Música es mi segundo apellido (Es Compuesto) y Libertad el primero, por eso me encantan los Negocios Online y el Marketing Digital.
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2 comentarios en “El dilema de las Redes Sociales – Documental – Crítica y Opinión Personal”

  1. Muchas gracias Manu por tu artículo, el otro día lo vi anunciado en la portada de Netflix y tengo muchas ganas de verlo también.

    Justo hace unos días reflexionaba sobre esto, y pensaba que si yo no tuviera que tenerlas por motivos laborales, seguramente cerraría todas mis cuentas de redes sociales, porque casi todo lo que me producen son sentimientos tóxicos. Hay ciertas partes que no pero es muy difícil controlar que se cuele lo que sí.

    ¿Cómo crees que deberíamos controlar todo esto como creadores de contenido, que al final nuestro lugar es donde está la gente? ¿Cómo te hace sentir usar algo en lo que no crees para atraer a gente? A mí a veces me genera un poco de culpabilidad, porque sé que mi negocio no puede crecer sin redes, pero la mayoría de lo que ocurre en las redes no me gusta.

    Y por último, ¿cómo lo gestionas tú en tu día a día? ¿Has vuelto a tenerlo todo instalado? Para mí por ejemplo la red más adictiva es Instagram, y no puedo dejar de tenerla instalada porque la necesito para publicar stories, estar en contacto con mi comunidad, etc. E incluso aunque tengo la parte de «ocio» en otra cuenta, acabo cayendo…

    En fin, con muchas ganas de ver este documental, y ahora más

    ¡Un abrazo!

    Responder
    • ¡Hola Antonio! Pues la verdad es que el tema es interesante cuanto menos y conozco a muchos emprendedores que están en las mismas. Estoy exactamente igual que tú. No se como separar algo que no me gusta nada, de la necesidad del trabajo. Yo en mi proyecto principal, gracias al SEO, las redes casi ni las uso, así que tendría solo que migrar algunas cosas (un grupo de Facebook) y poco más. Para proyectos de emprendimiento donde el SEO está saturado o más visuales, creo que no queda más remedio…

      Ahora mismo vuelvo a tener todo instalado pero he decidido buscar como quitármelo. Haré el experimento y lo documentaré 😀

      Un abrazo crack.

      Responder

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