fbpx
cerrar un negocio

Cuando Cerrar tu Negocio, dejar de Emprender y volver al Trabajo por Cuenta Ajena

Cuando emprendes no hay nada más cierto que todo es incierto.

Probablemente ya lo sabías al empezar, pero también es probable que no te lo terminases de creer.

Analizaste un montón de riesgos y sus posibles soluciones y de repente… boooom, una puñetera pandemia nos estalla en la cara.

O a lo mejor esto lo lees en otro momento y te ha afectado cualquier otra cosa: Competencia, crisis, caídas de ventas….

El caso es, que si tomar la decisión de emprender es difícil, personalmente me parece más aún la de decidir que ha llegado el momento de dejar de emprender.

Y no me refiero a cerrar un negocio concreto y empezar otro. Eso es relativamente fácil de decidir:

  • Si no te dan los números, no sigas. Los números nunca mienten.
  • Si no te hace feliz y no te motiva lo más mínimo, personalmente aunque te dé dinero, pienso que es mejor parar.

 

Dejar de emprender vs cerrar un negocio

Como emprendedor de manual, he tenido que cerrar varios proyectos por diferentes motivos, pero eso no me hizo dejar de emprender.

Sin embargo ha habido 2 situaciones, en las que si he dejado de emprender y he vuelto al trabajo por cuenta ajena (a pesar de jurar y perjurar que antes me moriría de hambre que trabajar para otros…, nunca digas nunca).

La primera de ellas fue cuando monté mi primer negocio con 19 años; Un sello discográfico.

No tenía ni la más mínima idea de montar un negocio, ni de marketing, ni de la vida, y obviamente lo pagué.

El negocio no funcionó, los números no salieron y algunas cosas que me afectaron bastante, me hicieron parar por completo, reinventarme, estudiar informática y volver al mercado laboral.

De eso hace 14 años.

La segunda vez que he tenido que tomar la decisión de dejar de emprender, ha sido hace 2 semanas.

Llevaba 4 años trabajando por mi cuenta (3 años y medio en exclusiva).

En esos 4 años, he realizado varios proyectos fallidos y uno que lleva funcionando y consolidado durante estos 4 años, que es el que me ha dado de comer, basicamente.

Ese negocio iba ligado a mi anterior profesión, la informática y hace 2 años había decidido dejarlo trabajando en automático a pesar de que me iba realmente bien, porque quería probar otras cosas.

Justo cuando iba a sacar un proyecto que me había costado muchos meses darle forma, vino la pandemia.

Me asusté y empecé a hacer muchas cosas mal y finalmente paré todos los proyectos que tenía a medio lanzar y decidí escudarme en el proyecto que seguía generándome dinero.

Problema: Ese proyecto ya no me motivaba lo más mínimo.

A mucha gente le cuesta entender esto.

Si te da dinero, te va bien y lo sabes hacer, ¿por qué no quieres seguir?

Pues por la misma razón que dejé un trabajo de 3000€ al mes que se me daba bien y me permitía vivir de puta madre:

No me hace feliz.

Seguí unos cuantos meses más y probé otros proyectos pero sin mucha ilusión ni ganas hasta que me dí cuenta hace 1 mes, que había perdido totalmente la motivación y las ganas ya no solo por este proyecto, sino en general por emprender.

Suena a depresión y probablemente lo sea, pero la cosa va más allá y me costó mucho encontrar la razón y tomar la decisión de parar.

 

La decisión más difícil para un emprendedor

Cómo te decía al principio del post, creo que no hay nada más complicado para un emprendedor que decidir cerrar un negocio y sobre todo, agachar la cabeza y volver al trabajo por cuenta ajena.

Normalmente el motivo más común para que pase esto es el económico.

Por eso es más jodido aún cuando te das cuenta que no es un problema económico, sino de tu cabeza.

Falta de motivación, ganas, un mal momento…. da igual.

Si cuando tienes que cerrar un negocio por un tema económico, no te deja de rondar la cabeza el tema del fracaso, cuando es porque no das más de si, no te quiero ni contar.

Y lo sé porque este es mi caso actual.

Mi negocio funciona a pesar de todo lo que está pasando en el mundo, he hecho un buen dinero en blackfriday y las empresas me siguen contactando cada semana para dar formación.

Pero yo no doy más de mí.

Al principio a las empresas que me contactaban para dar formaciones, les ponía excusas de que estaba hasta arriba, o de que tenía todo cerrado hasta una fecha, y así yo mientras iba decidiendo que hacía con este proyecto y los otros que me rondaban la cabeza.

Pero ha llegado a un punto en el que no puedo seguir mintiéndome a mí mismo, levantándome cada día sin motivación ninguna y lo peor de todo por primera vez en mucho tiempo, tener problemas de dinero.

Bueno, para muchos no serían un problema porque no debo nada a nadie, pero a mí ver reducidos mis ingresos a lo que necesito para sobrevivir sin un solo € de ingresos a solo 3 meses, si es un problema.

Pero el tema es que si económicamente la cosa iba bien, esto no era la razón.

Y menos aún cuando antes había rechazado una oferta para cobrar 100.000€ al año.

También es cierto que con todo esto de la pandemia, ha salido competencia de debajo de las piedras.

Competencia que va a durar poco seguramente, pero que ha salido y que tiene a su alcance muchas más facilidades que las que tuvimos hace años los que montamos un negocio online.

Y claro, también otros problemas, porque muchos de los que montaron esos negocios no tenían competencia, y solo funcionaron por eso (que esto no te lo dicen cuando te quieren dar lecciones de porque su negocio funciona).

El caso es que aunque el mundo online no va a parar de crecer, cada vez hay que repartírselo entre más, así que cada vez será un mundo más complicado y complejo porque el espacio, por mucho que te digan los gurús, es finito y no cabemos todos y cada vez se está profesionalizando más.

Pero esto tampoco era el motivo principal porque en mi caso, sé más o menos como lidiar con la competencia.

La razón (en mí caso) me ha costado unos cuantos meses entenderla, pero ahí va.

 

La razón de emprender, la razón de dejarlo

Tuve que darle mucho al coco para entender porqué las cosas estaban así.

El tema de la depresión me ha rondado la cabeza, y puede que sea una causa, pero no era la principal.

Es un poco complicado hablar de este tema porque lo tenemos estigmatizado, pero creéme, el 90% de la gente que cierra un negocio, pasa por una depresión de una forma u otra.

Lo que pasa que si te rompes una pierna, hablas de ello como si nada, o si tienes una gripe, pero si pasas por una depresión que no deja de ser una enfermedad de la cabeza, te da miedo contarlo porque la gente se lo toma como una debilidad.

El tema es que aunque puede haberme afectado algo así, sobre todo porque he tenido un par de proyectos fallidos seguidos, yo sabía que esto no era el motivo principal, y tuve que irme a la raíz del problema para entender la situación.

Y es que yo emprendí para tener libertad.

Así de sencillo.

En estos 4 años no he repetido otra cosa tanto a mis allegados como a mí mismo.

Lo mejor de emprender es ser «libre».

En muchos casos esa libertad es menor que por cuenta ajena, pero en mi caso si existía.

Claro, en una pandemia en la que no se puede viajar, no se puede salir de tu comunidad, no se puede ver a tu familia ni amigos, la mitad de los sitios están cerrados y tienes que volver corriendo a casa como una cenicienta por la noche, la libertad brilla por su ausencia.

Y eso ha sido ni más ni menos lo que me ha pasado a mí.

¿Para qué voy a emprender si no puedo tener libertad, me paso el día encerrado en casa y todo lo bueno que tenía emprender me lo quitan?

¿Por qué quedarme solo con lo malo de emprender pudiendo seguir como estoy (sin viajar ni poder hacer casi nada) y teniendo un buen sueldo todos los meses pase lo que pase?

Mi caso puede que sea especial, pero he sabido en todo momento que por mi profesión y experiencia, podía volver a trabajar cuando quisiera por cuenta ajena y cobrar un buen dinero.

Y encima ahora hay teletrabajo.

Pues… se me acabaron las razones para emprender.

Al menos de momento.

Y cuando lo entendí, me liberé. Al menos en una gran parte.

No te voy a decir que estoy feliz y motivado para volver a trabajar porque no lo estoy, pero simplemente me he liberado del «fracaso mental» que supone dejar de emprender.

Por eso si algo de esto te planea la cabeza, es muy importante que pienses en cuál fue tu razón para emprender.

Si esa razón sigue existiendo, probablemente el tema económico sea algo secundario o simplemente temporal.

Si ya no existe, probablemente estés atrapado/a en el mismo proceso que cuando decidiste emprender y ya no eres feliz.

No lo veas como un fracaso, ni como algo para siempre (yo me lo tomo como algo temporal), simplemente tus prioridades ahora son distintas.

 

 

Reincorporarse al mundo laboral por cuenta ajena

Una de las cosas que mucha gente no tiene en cuenta cuando emprende, es que volver a trabajar por cuenta ajena no es nada sencillo.

Y ya no solo porque volver a tener jefes sea complicado.

Es que la mayoría de las empresas no quieren a emprendedores entre sus filas.

Si has estado un año o dos trabajando por tu cuenta, no pasa nada. Querías probar, ya lo has hecho, y no quieres saber más (eso es al menos lo que yo le diría a los reclutadores).

Pero cuando has montado varias empresas y has estado varios años como emprendedor, el CV se empieza a complicar.

Y más si es en medio de una pandemia, porque quién te entreviste va a pensar que en cuanto todo esto acabe, te vas a pirar.

Si es un supermercado, o algo con una temporalidad baja, probablemente esto no importe, pero en trabajos más complejos, ten por seguro que te tocará lidiar con preguntas difíciles en las entrevistas.

No te voy a decir que mientas, pero si que lo maquilles un poco.

Has sido emprendedor, simplemente piensa que te gustaría oir de alguien cuando te tocaba a ti contratar (o si no has contratado a nadie, lo que te hubiera gustado en caso de hacerlo).

Sé honesto/a pero tampoco te pases.

Y por supuesto, como te lo vas a tomar como un paso atrás, establece prioridades a la hora de escoger el primer trabajo.

Si te estás muriendo de hambre y tienes una familia a la que alimentar, pues son lentejas…. coges lo que sea.

Pero si no es el caso, ten claro que si quieres trabajar desde casa si o si, solo te valen esos puestos y no vas a aceptar cualquier cosa.

Si no durarás 1 mes, y te sentirás aún peor.

En mi caso personal, ha sido supersencillo volver a trabajar por cuenta ajena ya que mis habilidades y experiencias en el mundo tecnológico están muy codiciadas y al día siguiente de actualizar el CV e inscribirme en 5 ofertas de Infojobs, me llamaron de las 5 y acepté una de ellas.

Pero es que yo ya era consciente de esto cuando emprendí. Sabía que la marcha atrás era posible y fue unas de las razones también por la que lo hice.

Tenía un «seguro».

Pero creéme, a las 5 personas que me entrevistaron les tuve que explicar porque no seguía con mi proyecto y tuve que maquillar muchas de las cosas que he hecho estos 4 años.

No mentir, pero si maquillar.

Soy consciente de que mi situación hubiera sido otra, me hubiera sido muy muy difícil encontrar trabajo.

Pero mucho.

Así que ojo si estás leyendo esto antes de emprender. Tenlo en cuenta.

 

Mi conclusión final: Cuando dejar de emprender y cerrar tu negocio

No se puede parar a un emprendedor motivado, pero uno desmotivado no va a ningún lado.

Si no hay razones para emprender, te puedo enumerar 400 cosas malas que tiene emprender y ni una buena.

Si tienes una buena razón sólida, vale por las 400 malas.

Yo personalmente tengo claro que soy emprendedor y aventurero, pero no sé lo que me deparará mi vida ni siquiera el año que viene.

Y sí con una pandemia no te has dado cuenta de esto, mal vas.

En este artículo no he querido tratar ningún tema legal, porque esto es harina de otro costal y da para otro post que si me veo con ganas algún día escribiré.

Si abrir una SL tiene sus complicaciones, cerrarla no te quiero ni contar. Aunque en este caso no me tengo que preocupar de eso, es un proceso por el que también he tenido que pasar.

Mi proyecto va a seguir en pie, aunque no voy a aceptar clientes que no sean de formaciones online ya grabadas.

Pero ahora ya deja de ser mi prioridad al menos hasta que tenga motivos para volver a serlo.

Y cuando tenga motivos para emprender, ya decidiré si es con este con el que quiero seguir o no, pero tampoco voy a cerrar todas las puertas.

Pero si te soy sincero, me siento totalmente aliviado de no tener que levantarme y preocuparme porque todo un negocio depende de mí.

Mañana empiezo en el nuevo puesto y de momento, voy a seguir trabajando desde casa.

Me voy a esforzar y voy a trabajar, y a lo mejor hasta me gusta, quién sabe, pero cuando llegue la hora de acabar el día, voy a irme a ver Netflix, al gimnasio o a pasear con mis perros, intentando que en mi cabeza no haya más cosas que las que estoy haciendo en ese momento.

Y esto lo necesitaba.

Y cuando el mundo recupere la normalidad (que esperemos que así sea), volveré a enumerar mis prioridades y decidiré que paso dar.

Porque lo importante de la vida es hacer lo que te haga feliz en cada momento, sea lo que sea y cambie las veces que cambie.

Manuel Serrano

Manuel Serrano

Emprendedor desde 2007 y Hombre Orquesta de manual. Desde que descubrí que mi "problema" con tener que hacer y aprender de todo, se llama "Emprendedor Multidisciplinar", soy mucho más feliz. Adicto a la formación Online. Practico el minimalismo, aunque menos de lo que me gustaría. Si no me pillas trabajando, probablemente estoy en la montaña con mis perras. Humor & Música es mi segundo apellido (Es Compuesto) y Libertad el primero, por eso me encantan los Negocios Online y el Marketing Digital.
SI TE GUSTÓ O TE FUE ÚTIL, COMPARTE:
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

8 comentarios en «Cuando Cerrar tu Negocio, dejar de Emprender y volver al Trabajo por Cuenta Ajena»

  1. Ánimo amigo! A mi me ha pasado algo similar, estaba empeñada en que quería mi propio negocio pero poco a poco me he dado cuenta que no. Y que no quiero emprender. O quizá haga algo por mi lado pero teniendo un trabajo estable

    Responder
    • Siempre hay cientos de opciones disponibles. Lo importante es estar siempre alineado con lo que piensas y sientes. Y probar todo lo que se pueda, que por probar no quede nunca, siempre dentro de los mínimos riesgos posibles 😀

      Responder
  2. Muchas gracias por compartir estas reflexiones, Manu.

    Seguramente será una de las decisiones más complicadas que habrás tenido que tomar. Pero si es la que te hace sentir bien y más conectado contigo mismo, al menos en este momento, ten claro que es la decisión correcta. Eres muy valiente y no lo demuestras sólo con palabras, sino con hechos.

    Ánimo para que comiences con buen pie tu nueva etapa.

    Responder
    • Hola Eduardo. La verdad es que es complicado, pero es lo que me pide el cuerpo ahora mismo. Un horario, trabajar con gente y dejar de pensar tanto, que no es bueno jeje. Un abrazo.

      Responder
  3. Muy valiente Manuel, gracias por la sinceridad y por compartirlo.

    El tema depresión es muy recurrente en el emprendimiento, y estoy por pensar que en la mayoría de los casos se trata más de poca priorización sobre lo realmente importa, que de otra cosa.

    La verdad es que uno se quema si no establece ciertas rutinas y prioridades. En mi caso he tenido que recurrir a psicoterapia. Después de un año me siento bastante mejor que antes.

    Y aunque la pandemia me echó abajo dos negocios de seis cifras anuales, me ha dado un nuevo respiro, me he abocado a aprender cosas nuevas y a mejorar mi skillset de habilidades, algo que raramente puede hacer alguien que emprende a tiempo completo.

    En pocas palabras, me siento mucho más optimista. Puede o no que haya recurrido a terapias alternativas de ayuda a la plasticidad cerebral 😉

    Responder
    • El burnout del emprendedor es jodido. Cuando llega, llega y aunque vayan las cosas bien en la economía, la cabeza es la cabeza. Me alegro que vaya mejor la cosa y hayas aprovechado este momento para sacarle partido.

      Responder
  4. Me encuentro justo en ese momento de decisión, el pasado marzo 2020 fue que renuncié y empecé a emprender , en la mitad del camino perdí a mi padre y gran parte de mis razones por emprender también, me siento muy confundida y tu artículo me ayudó bastante a sentir un alivio, gracias

    Responder
    • Me alegro que te sirva y siento lo de tu padre. Date tiempo (si puedes) para aclarar si lo que te está pasando es por la situación de lo de tu padre y si tienes que parar y dejarlo, no es ningún fracaso. Ánimo

      Responder

Deja un comentario